Evelinn Hernandez

Gracias y un millón de gracias  Gracias por estar ahí al frente del cañón, gracias por estar siempre dispuestos a escucharnos y acompañarnos en los momentos en que nuestra salud decae. Gracias por seguir dándola toda a pesar de las dificultades. Gracias por el tiempo, la paciencia, el seguimiento y compromiso que han tenido con todas las personas que los necesitan. Gracias por reinventarse y acomodarse a las nuevas circunstancias para luchar juntos en pro de la salud. Dios los bendiga.