Luz Daly Mesa Pérez

Soy auxiliar de enfermería. Quiero enviar a mis compañeras y compañeros un aplauso y una voz de aliento. Todos somos ángeles, a los que Dios nos ha dado la virtud de amor al prójimo. Y por ello Dios nuestro guía y protector ha estado ahí en estos momentos tan difíciles. Se que no ha sido nada fácil. Nos encontramos de un día para otro a algo que desconocíamos, y aún así no dimos ni daremos un paso atrás. Soy madre de dos héroes de la patria. Pero hoy siento que nosotros sin experiencia, sin una previa preparación para esta pandemia, pasamos a ser héroes. Un abrazo y mi admiración para todos. Y una admiración para sus familias y mi familia, que han dado su apoyo, su pasiencia, y no nos han abandonado por temor al contagio. Al contrario han estado más cerca y han demostrado cuánto nos aman. Gracias a Dios primeramente y gracias a todos mis compañeros y compañeras por no rendirse. Sabemos que a nosotros nos ha tocado la peor parte frente a esta pandemia. Pues los médicos imparten órdenes, y nosotros somos los que hacemos que esto se lleve acabo. Somos nosotros nos que estamos ahí, al lado de ese SER que su familia dejo en nuestras manos. Con la angustia de que quizás no volvería a ver. Mientras nosotros con todo y el arduo trabajo que se tiene, sacamos tiempo para darles amor y una esperanza de vida.